dimarts, 21 de maig de 2013

Plus test: la mejor garantía en los sistemas de retención infantil

Últimamente estamos oyendo hablar de cambios en la normativa referente a los sistemas de retención infantil, más conocidas también como las sillitas de auto para bebés. Se habla de las indiscutibles ventajas de viajar en el sentido contrario a la marcha el máximo tiempo posible, puesto que está demostrado que las lesiones que pueden padecer los menores en caso de accidente frontal son muchísimo menos graves viajando en sentido contrario a la marcha, que no cuando el accidente se produce viajando el niño/a en una silla a favor de la marcha. En realidad se dice que la presión que recibe un niño de un año en la zona cervical puede reducirse hasta en 5 veces viajando en contra de la marcha.
Pero, ¿de dónde sale esta iniciativa? ¿ En qué se basa? Pues todo esto proviene de la experiencia escandinava, dado que en temas de seguridad vial históricamente estos países han sido pioneros tanto en la seguridad de los vehículos, como de sus ocupantes.
MIMAM desde el primer día comparte los valores de la marca noruega Be Safe y por esta razón desde siempre hemos aconsejado a nuestros clientes que las sillas de auto más seguras para los menores de cuatro años son sin duda las que se instalan en sentido contrario a la marcha.
Los valores de Be Safe son la seguridad, el diseño y la constante innovación con el objetivo de aportar a nuestros hijos la máxima protección ante un hipotético accidente de tráfico. Tan importante es la seguridad para Be Safe que la marca voluntariamente se somete a certificaciones mucho más exigentes que la normativa europea ECE R44/04. Obviamente todas las sillas de auto que se comercializan en Europa cumplen con esta normativa comunitaria, pero hemos de tener muy claro que ésta es una homologación de mínimos de la cual los escandinavos nunca han quedado satisfechos. Por esta razón, Suecia en el año 2009 a través de las asociaciones Swedish National Road and Transport Researchers (VTT), National Society for Road (NTF) y el fabricante de vehículos Volvo crearon la homologación Plus Test, la cual la pasan voluntariamente algunas marcas.
El Plus Test a diferencia de la norma ECE R44/04 mide la presión que recibe el menor en un accidente en la zona cervical. Sin embargo, la homologación europea solamente mide la aceleración del tórax y la cabeza, pero no la fuerza que se descarga sobre el cuello. En un menor de 3 años una presión de 130 kg en dicha zona causaría la muerte inmediata del niño/a; para obtener la certificación Plus Test la presión en la zona cervical no debe sobrepasar los 122 kg. Asimismo, el Plus Test garantiza que en caso de accidente el niño no sufrirá lesiones cervicales graves. Tal es el nivel de exigencia de dicha certificación que no existe a día de hoy ningún sistema de retención infantil en el sentido de la marcha que cumpla con los requisitos que demanda el Plus Test.  Para ilustrar mejor lo que estamos detallando en una silla de auto donde el menor vaya a favor de la marcha, la fuerza que se descarga sobre la zona cervical está por encima de los 200 kg mientras que el Plus Test sitúa como valor máximo permitido los 122 kg.
Por tanto, solamente en sillas de sentido contrario a la marcha podremos ver este distintivo de máxima seguridad para nuestro hijo/a.
En MIMAM pensamos que a la hora de obtener una silla de auto para nuestros hijos merece mucho la pena hacer el esfuerzo de ponernos en manos de aquellas marcas que priorizan la seguridad ante todo. Y en este sentido no cabe duda que la experiencia y seguridad escandinava de Be Safe la posicionan como una de las mejores opciones.