dimecres, 3 d’abril de 2013

Consideraciones que cabe tener en cuenta cuando nos prestan o compramos una sillita de coche de segunda mano


 
En momentos de dificultades económicas, como el que desgraciadamente estamos viviendo, es muy habitual recurrir al mercado de segunda mano o bien reutilizar productos que nos prestan. La verdad sea dicha que en algunos de ellos puede ser una solución aceptable, pero si hay algún artículo donde se desaconseja totalmente es en los sistemas de retención infantil o también las denominadas sillitas de coche.
Comprar una silla de coche de segunda mano, de la cual desconocemos totalmente su historial es sinceramente muy desaconsejable, puesto que sin saberlo podemos estar comprometiendo la seguridad de nuestro hijo/a.
A continuación detallamos qué conviene saber antes de comprar una sillita de auto de segunda mano:
1)      En primer lugar hemos de saber que cuando una silla de auto ha tenido un accidente de tráfico , ésta puede externamente no aparentar ningún daño, pero sin embargo sus materiales pueden  haber sufrido micro roturas que impedirían que la silla respondiese con total garantía ante un hipotético segundo accidente.  Hoy en día, los fabricantes incorporan materiales con propiedades deformables, al igual que ya sucede en la industria del automóvil. En el caso que una sillita haya tenido un accidente es muy probable que sus materiales hayan perdido esta propiedad de deformable, de forma y manera que ésta ya no absorbe  la energía del mismo modo.
2)      Otro aspecto a considerar es que con el paso del tiempo los materiales se degradan, especialmente por los efectos de los rayos UV. En USA y Canadá es muy corriente que los sistemas de retención infantil lleven fecha de caducidad. En este sentido las sillas más expuestas a los efectos del  Sol son las de Grupo 0, dado que son las que utilizamos tanto en el coche, como para pasear con el cochecito. Por esta razón, si desconocemos en las condiciones que se ha conservado un Grupo 0 no es recomendable utilizarlo pasados los 5 años. En lo que concierne a las sillas de grupo 1, al estar siempre instaladas en el interior del vehículo, sufrirán menos radiación solar y por lo tanto conviene no reutilizarlas si han transcurrido más de 7 años desde la fecha de adquisición. En cuanto a las sillas de grupo 2, 3, debido a su estructura son las menos expuestas a la radiación solar, a la vez que es el grupo que menos sufre en un impacto. Por lo tanto, los grupos 2,3 no conviene seguir utilizándolos pasados los 8 años desde la fecha de compra.
3)      Todos los fabricantes están obligados a homologar sus productos. La homologación europea vigente es la R44/04. Las homologaciones R44/01 y R44/02 están prohibidas. Las sillas con homologación R44/03 pueden utilizarse, pero ya no pueden  comercializarse.
4)      En innumerables ocasiones vemos que las sillas que se prestan entre familiares o amigos, llegan incompletas. Es muy frecuente ver grupos 0 que no disponen del cojín lumbar o el reductor de cabeza, de manera que no son aptos para bebés recién nacidos.
5)      También hemos de tener en cuenta ante la compra de segunda mano de una silla de auto es el estado en que se puede encontrar el arnés. Debido al roce con cremalleras, botones metálicos o a veces al uso de productos abrasivos de limpieza, todo ello puede ocasionar deterioro en los materiales.
6)      Finalmente destacar que los fabricantes invierten mucho dinero en I+D, lanzando al mercado nuevas mejoras técnicas que sin duda aportan mayor seguridad para nuestros hijos. Avances tecnológicos como ISOFIX, Toptether, sistemas de protección lateral, materiales con capacidad para absorber impactos, etc. son características técnicas que lógicamente no siempre tendremos en sillas de auto más antiguas.
Por todo lo detallado, en MIMAM pensamos firmemente que comprar un sistema de retención infantil adecuado a nuestro hijo/a es ante todo una inversión en pro de su seguridad. Perseguir un ahorro económico en este capítulo nos puede acarrear más disgustos que satisfacciones.
Para cualquier consulta, no dudéis en contactar con nosotros.
 
Albert & Claudia